Cómo preparar la media maratón de Lisboa

Cuando estaba en el colegio corría a diario y en mi pueblo me preguntaban que por qué hacía aquello. Ese gesto de correr, que solo otro del pueblo y yo hacíamos, parecía llamar mucho la atención en general. Afortunadamente, desde hace unos años se ha puesto de moda, y algo que era extraño hace 20 años hoy en día es un hito diario imprescindible para muchos, de todas las edades y de todas las condiciones. Y es que los beneficios son muchos. Te los voy a contar, los beneficios, y también cómo se prepara la media maratón de Lisboa en 15 días en Cáceres.

Así que si hoy en día ves a alguién haciendo algo extraño, que no te cuadra mucho o que no hace nadie, pero que es saludable y le ves disfrutando… sal de tu casa, pregúntate por qué y, si puedes, no los mires… únete! Correr tiene grandes beneficios, no solo por ser un deporte en si mismo sino también como un ejercicio sencillo y relajante que se puede compaginar con cualquier otra actividad del día a día.

En mi caso te voy a hablar de fútbol como ejemplo de deporte de competición, donde se integraba la carrera continua en el calentamiento y en la parte principal del entrenamiento solo para entrenar resistencia. Esto no está mal, pero ya está ampliamente aceptado que poner a un jugador de fútbol a entrenar un solo segundo sin balón es una aberración: todos, absolutamente todos, los ejercicios del entrenamiento deben ser con balón, incluido el calentamiento. Es más ameno y piensa que los partidos se juegan con balón. Y respecto a la parte principal del entrenamiento, los días en que se entrena resistencia, lejos quedaron ya esas vueltas al campo como meros tontos, eso ya solo se le permite al profe Ortega y porque lo lleva a cabo a principios de temporada, en un microciclo donde busca alcanzar el nivel mínimo para poder profundizar en otras fases y con otros objetivos.

Así que correr es bueno, pero si te dedicas a un deporte de competición lo de correr lo vas a hacer siempre con tus elementos y a un nivel de intensidad alto. Otro tema es cuando no se trabaja a nivel competitivo, cuando se sale al parque o la montaña a correr un ratito, media hora… una hora… un par de horas diarias, eso es saludable y no te vas a lesionar por ello. Tienes que ser consciente de que correr una hora no es un ejercicio de intensidad, y tus músculos, grasa y cambios metabólicos no van a ser de un día para otro. Existen muchos gurús sobre estos temas, pero mi recomendación es… simplemente disfruta. No es necesario que te hagas un plan de alimentación, ni de entrenamientos, ni que los lleves a rajatabla… pues tu cuerpo y tu mente están diseñados para aguantar eso y mucho más, y una o dos horas de carrera al día, te lo repito, no es competitivo ni es un nivel alto. Así que disfruta, llévate tu música o disfruta de tus pasos y los sonidos que te vas encontrando, sin más, sin tanto planificar, y hoy haces 10, mañana 20, al otro 30 y el día que estés menos motivado o te exiges un poco más a ti mismo o bajas el nivel sin sentirte mal por ello.

Y te puedes preparar una media maratón tranquilamente, porque 20 kms no es una distancia excesiva. Piensa que ahora no ves posible ni llegar a los 10 kms, pero cuando llegues a 14, por ejemplo, ya nada te va a separar de llegar a esos 20 o 21 y completar tu media.

 

Cómo preparar la media de Lisboa en 15 días

Para terminar te voy a contar cómo me preparé la media de Lisboa hace unos meses. En Cáceres solía hacer 2 circuitos: 5 kms hasta subir a la montaña, que normalmente era hasta comenzar la subida y luego andando; o en llano unos 7 kms. De repente un día me vi apuntado a una carrera de 21 kms a 15 días vista y yo sin pasar de los 7 en llano.

Todo reto requiere una planificación, una estrategia. En este caso no habría plan B pues no había tiempo, no era aceptable entrenar 2 días seguidos lo mismo ni tampoco llegar a 3 ó 4 días antes sin pasar de los 15 kms, sobre todo para coger confianza y que la motivación de la carrera hiciese ya los 5 ó 6 restantes. Jugando un poco con todos los factores, me planifiqué así:

  • Primero pasar de los 10 kms en llano cuanto antes; esto me llevó 3 días
  • Segundo pasar de los 10 kms incluyendo montaña, así que eran 8 en llano y 2 de montaña; esto me llevó unos 6 días más, con sus días de descanso incluidos
  • Después ya pasar a hacer 10 kms en llano y el resto de montaña; esto lo hice sólo 3 días, hacía 10 kms en llano por la barriada de casa plata y después me enfilaba hacia el Portanchito para morir a las 5 de la tarde con el calor, era primavera de las buenas
  • Por último, 2 días corriendo en llano. El primero hice casi 13 por el ferial, todo llano, a las 2 de la tarde; y el segundo día, a 3 días vista de la carrera, llegué a los 15,4 kms también en llano

Este último entrenamiento me dio la confianza necesaria para afrontar los 21, que es una distancia que no había corrido en mi vida.

Cuando llegas a Lisboa, lo primero es ir al CCB, Centro Cultural de Belém, a por el dorsal y ver un poco el ambiente, y si la mágica Lisboa de hace 10 años te lo permite, pasar a tomar unos pasteles de Belém por el malogrado antro en que se ha convertido un lugar tan tradicional como era, y que ahora simplemente está lleno de turistas y ha perdido todo el encanto que tenía. Si no, por el mercado da Ribeira o por algún otro bar del Cais do Sodré también está bien perderse a media tarde. Pero lo importante es recoger el dorsal e irse sumergiendo en el ambiente deportivo, respirar un poco de competitividad y que la mente vaya cogiendo tono, que al final es lo más importante, más que las piernas. Lo que hacen las piernas lo multiplicas por 1, lo que hace la mente lo multiplicas por 10; es mucho más valioso tu estado de ánimo.

Así llega el día de la carrera, habiendo cenado la noche anterior algo normal… sin beber claro está, y desayuno temprano con cereales y tal… Es entretiempo y me llevo una sudadera. El reto es mantener la sudadera encima todo lo que pueda, hasta el límite, porque cuando te la quitas es un respiro tan enorme que parece que empiezas la carrera de nuevo. Justo llego a la mitad con la sudadera, asado, pero entonces veo la luz como pensaba, y las piernas me empiezan a responder de nuevo y empiezo a correr aún más cómodo y más. Y aquí están: los 21 kms hechos.

La maratón de Lisboa discurre por uno de los escenarios más espectaculares de Europa: el puente 25 de abril. Cruzar esos 3 kms a pie, sintiendo el leve balanceo del puente, con los pequeños veleros abajo y la brisa habitual… es algo inigualable.

Sirva esta pequeña historia para que fomentéis el deporte, sobre todo en vuestros hijos, pues es imprescindible. Y más aún si son deportes de equipo, con muchos compañeros, eso fomenta la empatía y, por tanto, el compañerismo, un factor vital para el individuo y para la integración de la diversidad de los distintos pueblos, siendo esto último, quizá, el factor de riqueza más importante de una sociedad avanzada como la que debe haber en 2017 y en adelante.