Elon Musk en el Web Summit

Cuando Elon no entiende un sillón de relax

Si algo caracteriza a los curiosos es que se pasan en el camino toda su vida. Lejos de pensar que hay un único objetivo y que una vez alcanzado éste todo está resuelto, ciertas personas saben que hay una serie de factores que determinan que nadie puede echarse hacia atrás en su asiento. Estos factores, entre los que de momento está una vida que tiene un punto y final desde el principio, la propia muerte, supone un camino lleno de apasionantes aventuras donde la tecnología, la innovación, y su bullido ambiente aseguran un entretenido viaje a todas y ninguna parte a la vez.

Por eso, cuando Elon Musk, un innovador nato, se topa con un acomodado político europeo, y se ponen a conversar… como que hay algo que no cuadra del todo. He aquí el vídeo como muestra. Un Elon Musk alerta, sin cruzar las piernas, atento a las palabras, ojos abiertos, inclinado hacia adelante, que parece serio pero que en realidad ha venido a hablar de cosas muy interesantes de las que tiene la cabeza repleta; un Elon que, en definitiva, no sabe muy bien cómo utilizar un sillón como el que le han puesto con esa relajación necesaria para ese tipo de soporte.

Enfrente tenemos a un político, echado hacia atrás con una actitud muy diferente. Relajado demás, tocando a Elon a veces en la entrevista (lo cual se ve en el video también) en claro gesto de acercamiento y que el otro no entiende mucho porque ha venido a tratar temas de innovación, no a vanagloriarse de lo que ya hay hecho, pues siempre queda tanto por hacer que no entiende cómo esta otra persona puede estar así de ancho en su sillón.

Pero atentos… según discurre la entrevista, y tras los piropos del político al emprendedor, cada uno va topándose con la realidad: Elon sube a su nivel porque entra en materia, porque le dejan hablar, algo que algunas personas echan tanto de menos, porque si se tienen millones de cosas que contar… hablar y que te escuchen es una bendición; sin embargo, el otro baja a su nivel, y casi al final de la entrevista cada uno ha ocupado su lugar según sus posturas, sus gestos, sus palabras y sus silencios, tal y como se ve en el vídeo.

Elon con camiseta, sin pose. El otro con pose, con traje. Si nadie conoce a Elon… posiblemente le echarían unas monedas para que cogiese un taxi a la vuelta. Pero resulta que ahora mismo Elon es uno de los mayores innovadores a nivel mundial. Es mejor centrarse en las palabras, preguntar, entrar en detalles, profundizar… eso es tal vez lo mejor en innovación y en casi cualquier ámbito de la vida. Que los políticos destiñen a base de frases vacías… ya lo sabíamos. Que Elon se siente incómodo en una silla con el respaldo hacia atrás… ahora ya sabemos el porqué.