La mina de Cáceres y la nueva careta política

Cuatro líneas muy rápidas, porque está ocurriendo algo muy grave en Cáceres con la mina. La diferencia es que esta vez los políticos han aprendido una nueva estrategia: si se que es posible que pongan la mina… ¿para qué voy a estar públicamente a favor o en contra? Así me evito la polémica y que se haga lo que se tenga que hacer, si al final se pone la mina parecerá que ellos han estado en contra.

Cuidado porque esta es una forma mucho más “elegante” de hacer las cosas, han aprendido nuevas maneras de Catalunya y Rajoy, de que no importa sólo lo que ocurre realmente sino a que se puede ser un cínico y un hipócrita porque al final la gente se queda con el recuerdo de quién se ha comido el marrón. Y también tengamos cuidado con Vara, pues nos ha quitado ya Valdecañas para que la hija de Aznar pueda venir a darse un baño a una piscina en lo que era un paraje natural; y ahí sigue… de presidente. Bueno… también quiso poner una refinería, y ahora una azucarera y sobre-explotar el acuífero de Tierra de Barros… cualquier proyecto que signifique maltratar Extremadura con una chimenea o contaminando aguas… ahí está Vara para apoyarlo. He ahí un político sin ideas desde hace tantos años… pero tantos años…

Y también me surge una duda enorme:

  • ¿Por qué han tardado tanto tiempo Vara y Nevado en decir “no”? ¿Por qué esperar tanto tiempo cuando los cacereños llevan ya varios meses organizándose para manifestarse?
  • ¿Por qué se limitan Vara y Nevado a decir “no modificaremos el plan” en vez de decir un “no queremos mina y no la vamos a permitir”, sobre todo con una meridiana claridad? ¿Por qué no hablan claro?

Recuerdo un caso que leí en un periódico hace tiempo de un hecho similar en Alemania (aunque no puedo citarlo en el tiempo ni ubicarlo porque solo le presté la atención justa aunque con el tiempo he ido reflexionándolo un poco más… ni siquiera recuerdo si fue en Alemania la verdad, pero lo leí seguro). En aquel caso ocurrió lo siguiente:

  • La empresa presentó un proyecto a todas luces contrario a la ciudadanía, pero que generaba unas cifras muy altas en impuestos (muchos millones de €). Recordemos que a los políticos muchas veces lo que les importa es que el Ayuntamiento o los diferentes organismos públicos tengan muchos ingresos porque así ellos van a poder subirse el sueldo y van a poder gastar más dinero en arreglar calles, parques, etc etc… mejoras que, aunque gestionadas por ellos, salen del dinero de todos, pero de las cuales todos los ciudadanos se acuerdan a la hora de votar. Más ingresos es igual a mayor gasto público e igual a más votos y perpetuidades en el cargo. Además, mayor gasto viene acompañado de mayor corrupción (más ladrones y mayores cantidades), mayor trinque. Todo son ventajas con empresas grandes que pagan pingües beneficios.
  • Por tanto, los políticos estaban a favor. Pero pagarían un precio político muy alto por tener a la ciudadanía en contra. En este caso de Alemania, la administración pública se reunió con la empresa y les dijo: “mira, nos parece de puta madre que pongáis la mina, pero comprended que tenemos que ser muy finos y andar con mucho cuidado porque para nosotros como políticos esto es pagar un precio en votos muy alto; así que haced lo que tengáis que hacer, contáis con nuestro apoyo pero no lo podemos manifestar públicamente”. Así los políticos comenzaron a poner el grito en el cielo con un “NO” inmenso en los titulares de los periódicos locales, un NO falso.
  • Al mismo tiempo que los políticos decían un no ficticio, los promotores de la mina siguieron con los trámites, confiados porque llegado el momento la administración movería los hilos internamente para permitirlo. Fue un caso tan exagerado de cinismo e hipocresía política. En la Edad Media esto era castigado muchas veces con la horca. Mientras, el pueblo se manifestaba a los pies de las instituciones, con la buena fe que caracteriza a un pueblo con valores (los pueblos, cuanto peores dirigentes tienen, mejores valores van adquiriendo con el tiempo, es lo que tiene la condición humana cuando tiene que soportar que les roben; y no solo por esto).

Al final se puso la mina, los políticos salieron ganadores de nuevo en las elecciones, porque llegado el momento dijeron que “nosotros nos opusimos desde el principio pero a veces hay que respetar la ley” y aunque nadie en el pueblo se lo creyó del todo… después de todo… ¿qué podía hacer un pueblo alemán hace 10 años si no acabar comprando lo que los políticos les vendían y seguir lamiéndole el culo a los cuatro torpes vagos que han elegido como representantes? Bueno… también podrían haber luchado para que sus hijos pudiesen hoy seguir paseando a sus nietos por un sendero precioso que bordeaba la montaña.

 

 

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  1. […] litio a cielo abierto en las inmediaciones de una ciudad histórica, monumental, mágica, como es Cáceres. Cargarse el paraíso puede salirle muy barato a los políticos, de hecho les sale gratis ahora […]

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